Sustentabilidad aplicada a la práctica
Cuando pensamos en una cremación, solemos imaginar el proceso desde la despedida hasta la entrega de las cenizas a la familia.
Sin embargo, existe una pregunta que rara vez forma parte de la conversación.
¿Qué ocurre con los implantes, prótesis, placas, clavos, tornillos o marcapasos que acompañaron a una persona durante gran parte de su vida?
La respuesta surgió en una de las conversaciones más interesantes que Contacto Funerario encontró durante la Feira Funerária de Recife 2026.
En uno de los stands conversamos con Tigrán Martayan, representante de Orthometals, una empresa nacida en Holanda que desde hace casi cuatro décadas se dedica a recuperar y reciclar los metales que permanecen después de los procesos de cremación.
Lo que para muchos podría parecer un residuo sin valor, para esta compañía representa una oportunidad de reducir el impacto ambiental, optimizar recursos y generar beneficios económicos para los crematorios.

Una historia que comenzó con una pregunta
La historia de Orthometals tiene un origen tan sencillo como curioso.
Según relató Martayan, todo comenzó en 1986 cuando dos amigos holandeses comenzaron a preguntarse qué sucedía con las prótesis implantadas en las personas después de su fallecimiento.
Uno de ellos tenía una hija que, siendo muy joven, necesitó una prótesis.
El padre trabajaba en la industria metalúrgica y desarrolló una estrecha amistad con el médico que seguía el caso de la niña.
Durante una conversación surgió una inquietud inesperada.
¿Qué pasaba con todas las prótesis cuando la vida llegaba a su fin?
Nadie parecía tener una respuesta clara.
Aquella pregunta fue el punto de partida de una iniciativa que terminaría convirtiéndose en una empresa presente en varios continentes.
Orthometals comenzó operando en Holanda y posteriormente se expandió a Bélgica y Francia.
Con el paso de los años incorporó Reino Unido, Irlanda, Escocia, Australia y Nueva Zelanda.
Más recientemente, la compañía abrió una planta en Estados Unidos para atender el mercado americano y actualmente desarrolla operaciones en países como México, Chile, Panamá y El Salvador.
Ahora también busca fortalecer su presencia en América Latina con especial interés en Brasil y Argentina.
Lo que permanece después de la cremación
Contrariamente a lo que muchas personas imaginan, numerosos dispositivos médicos resisten el proceso de cremación.
Prótesis de cadera elaboradas en titanio o cobalto, placas ortopédicas, implantes dentales y determinados componentes metálicos permanecen intactos o parcialmente intactos después del procedimiento.
«Lo que hacemos es recuperar esos materiales para que no terminen en la basura», explicó Martayan.
La empresa suministra contenedores especiales a los crematorios para que estos depositen allí los elementos recuperados.
Cuando las cajas se completan, Orthometals organiza toda la logística de retiro y transporte sin costo para el establecimiento.
Un modelo simple y eficiente
La propuesta de la compañía se basa en un esquema operativo sencillo.
El crematorio recibe los contenedores y almacena en ellos los metales recuperados. Una vez reunida una determinada cantidad, Orthometals retira el material, lo clasifica, lo procesa y determina su valor según las cotizaciones internacionales de los distintos metales.
Posteriormente, la mayor parte del importe obtenido vuelve al crematorio.
«Nosotros tomamos únicamente un pequeño porcentaje para cubrir costos operativos y la actividad de la empresa», explicó Martayan.
De esta manera, los establecimientos funerarios obtienen un ingreso adicional a partir de materiales que históricamente terminaban siendo descartados.

Sustentabilidad aplicada a la práctica
Uno de los argumentos centrales de Orthometals está relacionado con el aprovechamiento responsable de recursos.
Muchos de los materiales recuperados provienen de procesos extractivos complejos que requieren grandes inversiones energéticas y ambientales. Titanio, cobalto y otros metales especiales son obtenidos mediante actividades mineras que demandan importantes recursos naturales.
«Son materiales que antes simplemente se tiraban a la basura y que no deberían desperdiciarse», señaló Martayan.
La recuperación permite reincorporar esos recursos a nuevos procesos industriales, reduciendo la necesidad de extraer materia prima adicional.
Se trata de una forma concreta de economía circular aplicada al ámbito funerario.
Respeto por las personas
Uno de los aspectos que más enfatizó Martayan durante la entrevista fue el cuidado que la empresa mantiene respecto de la privacidad y la dignidad de los fallecidos.
Antes de cualquier proceso de reciclaje, Orthometals elimina identificaciones, nombres, números de serie y cualquier elemento que pueda vincularse con una persona en particular.
«Somos muy cuidadosos en retirar cualquier identificación para proteger al difunto y respetar a la persona que falleció», explicó.
Esta preocupación forma parte de una filosofía de trabajo que intenta equilibrar sustentabilidad, eficiencia y respeto.
Una oportunidad para Argentina
Durante la conversación, Martayan manifestó el interés de la compañía por desarrollar operaciones en nuestro país.
Actualmente Orthometals trabaja en Brasil junto a socios locales y analiza posibilidades de expansión hacia nuevos mercados latinoamericanos.
«Tenemos firmes intenciones de ingresar al mercado argentino», afirmó.
La propuesta podría resultar especialmente interesante para un segmento de la actividad que continúa creciendo año tras año como lo es la cremación.
A medida que aumentan los procedimientos crematorios, también se incrementa la cantidad de materiales susceptibles de ser recuperados y reciclados.
Una mirada diferente sobre la cremación
Quizás el aspecto más llamativo de Orthometals no sea únicamente su modelo de negocios. Lo verdaderamente interesante es que pone sobre la mesa una realidad poco conocida incluso dentro del propio sector funerario.
La cremación no termina necesariamente cuando las cenizas son entregadas a la familia. Existe una etapa posterior donde todavía es posible actuar de manera responsable con los recursos, reducir residuos y generar valor.
En una feria donde abundaron las conversaciones sobre sostenibilidad, profesionalización y nuevas tendencias, Orthometals aportó una mirada diferente.
Una mirada que invita a pensar qué ocurre con aquellos materiales que permanecen cuando todo lo demás se ha transformado en cenizas.
Y demuestra que incluso en los aspectos menos visibles de la actividad funeraria todavía existen oportunidades para construir procesos más responsables, más eficientes y más respetuosos con el medio ambiente.










