Por Edgardo Maffú
Director Editorial de Contacto Funerario
La evolución de los servicios funerarios ha impulsado la aparición de nuevas formas de homenaje y de recuerdo. A medida que la cremación gana espacio en distintos países, también surgen alternativas destinadas a preservar la memoria de los seres queridos de una manera cada vez más personalizada.
Durante la Feira Funerária de Brasil 2026 en Recife, Contacto Funerario dialogó con Mylena Cooper, empresaria brasileña, referente del sector funerario, CEO de grupo Vaticano, vicepresidente de Fiat-Ifta y una de las figuras más influyentes de la actividad en redes sociales. Desde el stand de The Diamond, Cooper presentó una propuesta que despierta interés en distintos mercados del mundo. Se trata de la transformación de cenizas o cabello humano y de mascotas en diamantes auténticos creados en laboratorio.
De las cenizas a un diamante
La tecnología desarrollada por The Diamond permite obtener carbono a partir de cenizas crematorias o cabello para luego someterlo a un proceso de alta presión y alta temperatura.
«Producimos diamantes a partir de cenizas y cabello de personas y mascotas. Con el carbono de ese material realizamos un proceso de alta presión y alta temperatura que permite obtener un diamante», explicó Cooper.
Según detalló, el procedimiento reproduce artificialmente el mismo fenómeno natural que ocurre en las profundidades de la corteza terrestre, aunque realizado bajo condiciones controladas de laboratorio.
«Es el mismo proceso que ocurre en la Tierra, pero realizado en laboratorio», señaló.
El resultado es una piedra auténtica que puede conservarse individualmente o incorporarse a distintas piezas de joyería.

Una alternativa para personas y mascotas
Uno de los aspectos más llamativos de la propuesta es que el procedimiento puede realizarse tanto con restos humanos como con mascotas.
«Puede hacerse con personas y también con mascotas. Incluso es posible combinar ambos en una misma pieza», explicó.
Esta posibilidad refleja una tendencia cada vez más visible en distintos países. La creciente importancia emocional que las familias atribuyen a sus animales de compañía y el desarrollo de servicios específicos destinados a honrar su memoria.
Durante los últimos años, el segmento PET se ha convertido en uno de los sectores de mayor crecimiento dentro de la actividad funeraria internacional.
Un servicio con alcance internacional
La empresa se encuentra radicada en Curitiba, al sur de Brasil, aunque su actividad trasciende ampliamente las fronteras del país.
«Trabajamos con clientes de todo el mundo», afirmó Cooper.
Ante la consulta de Contacto Funerario sobre la posibilidad de que empresas argentinas envíen cenizas desde nuestro país, la respuesta fue contundente.
«Sí, perfectamente. Lo hacemos para clientes de cualquier lugar del mundo.»
Esta capacidad de operar internacionalmente abre nuevas posibilidades para familias que buscan alternativas diferentes a las formas tradicionales de conservación de cenizas.
Joyas que conservan la memoria
Una vez obtenido el diamante, las opciones son variadas.
«Puede conservarse solamente la piedra o incorporarse a una joya», explicó Cooper mientras exhibía algunos de los modelos presentes en el stand.
Anillos, colgantes, dijes y otras piezas personalizadas forman parte de una propuesta que busca transformar el recuerdo en un objeto cotidiano y permanente.
Más que una joya, la empresa presenta estas piezas como símbolos de memoria y continuidad afectiva.
Cómo nace un diamante memorial
Se combina alta tecnología, conocimiento científico y un control riguroso para transformar el carbono presente en cenizas, cabellos o pelo de mascotas en un diamante auténtico. Todo el proceso se lleva a cabo en laboratorio, siguiendo estándares internacionales de calidad y trazabilidad. Cada paso está documentado, certificado y supervisado por expertos, lo que garantiza la seguridad, la autenticidad y el respeto que cada historia merece.
01 Recolección y registro de muestras
Con un mechón de cabello, pelo de mascota o cenizas de cremación y se realiza una identificación completa del material. La muestra se registra en el sistema, generando un código único que permite rastrear todo el proceso, desde la recepción hasta la entrega del diamante.
02 Análisis químico y huellas dactilares
En el laboratorio, se analiza la composición química de la muestra y se crea su «huella química», que se utilizará para la autenticación y certificación del diamante final. Esto garantiza la evidencia científica y la total transparencia.
03 Extracción de carbono en forma de grafito.
Se comienza con el proceso físico-químico que aísla el carbono de la muestra. Este carbono se purifica y se convierte en grafito de alta pureza, una materia prima esencial para el crecimiento del diamante.
04 Crecimiento de diamantes bajo alta presión y temperatura.
El grafito se compacta en una cápsula especial y se introduce en un equipo de alta presión y alta temperatura (HPHT). Se recrean las condiciones naturales para la formación del diamante, lo que permite que el carbono se reorganice y cristalice. Cuanto más tiempo permanece dentro del equipo, mayor es el tamaño del diamante.
05 Pulido y certificación oficial
Tras la cristalización, el diamante se somete al tallado, garantizando así el máximo brillo y el número ideal de facetas. Posteriormente, se emite un certificado que verifica la autenticidad, el peso, la talla, la claridad y el color del diamante.
06 Entrega y personalización de las joyas
Tras un proceso de hasta tres meses, el diamante se entrega en una caja especial. El cliente puede usarlo como pieza única o transformarlo en una joya exclusiva, como un anillo, un colgante, unos pendientes o una pulsera.

Mucho más que The Diamond
La trayectoria de Mylena Cooper dentro del sector funerario va mucho más allá de este proyecto.
Actualmente integra la conducción de Grupo Vaticano, una de las organizaciones funerarias más reconocidas de Brasil.
«Contamos con cementerios, funerarias, crematorios, crematorios para mascotas, planes de prenecesidad y también servicios de repatriación», explicó.
Esta experiencia integral le permite conocer de primera mano los cambios que atraviesa la actividad funeraria y las nuevas demandas de las familias.
Además de su actividad empresarial, Cooper se ha convertido en una figura de gran alcance dentro de las redes sociales especializadas.
Con más de 111.000 seguidores, desarrolla contenidos vinculados a la actividad funeraria y participa activamente en la difusión de nuevas tendencias, servicios y experiencias relacionadas con el sector.
Su trabajo como comunicadora la ha convertido en una de las referentes más visibles de la industria funeraria brasileña.

Nuevas formas de recordar
La propuesta presentada por The Diamond refleja una realidad cada vez más evidente; las familias buscan alternativas más personalizadas para preservar la memoria de sus seres queridos.
La cremación ya no finaliza necesariamente en una urna. Para muchas personas representa el comienzo de nuevas formas de homenaje que pueden expresarse a través de árboles memoriales, piezas artísticas, espacios conmemorativos o, como en este caso, diamantes creados a partir de aquello que alguna vez formó parte de una vida.
En una feria donde convivieron fabricantes de ataúdes, crematorios, vehículos, software y soluciones tecnológicas, la propuesta de Mylena Cooper recordó que la innovación también puede estar al servicio de algo profundamente humano y mantener vivo el recuerdo de quienes ya no están.











